Mientras bajaban el Ávila un señor y su hijo de 3 años:
Papá: hijo quédate cerca que por acá a veces roban niños.
Hijo: ¿quiénes roban a los niños?
Papá: la gente mala.
Hijo: ¿y la gente mala no tiene hijos?
A los que llenaron mi muro, mi whatsapp y mi TL con buenos deseos. A los que me alegraron con su voz a través de una llamada. A los que no les atendí y siguieron intentando comunicarse conmigo. A los que me felicitaron antes de tiempo. A los que me llamaron el día después. A los que sacaron tiempo en su viaje para escribirme. A los que complementaron mi día con un detalle. A los que me acompañaron en la cola con sus notas de voz. A los que quisieron estar y no se pudo. A los que me sorprendieron con una llamada. A los que brindaron conmigo. A los que hicieron de ese día un maravilloso reencuentro. A los que me alegraron la noche con gestos inesperados. A los que se encargaron que hubiese torta. A los que me acompañaron en mi aventura con el vino blanco. A los que cuidaron mis pasos después de muchas copas. A los que se me olvidó invitar y por último… A los que se me olvidó mencionar.
Se que muchos se repiten en esta lista, pertenecen a ella y por eso: Gracias Totales!
Hacen que envejecer sea muy muy divertido!